Avanza la destitución de la titular del juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Morón, Gladys Vitale

Luego de la difusión pública del caso impulsado por la AJB, la Corte resolvió licenciar a la titular del juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Morón, denunciada por ejercer violencia laboral. Nuevos pasos en el proceso de destitución.

 

La medida fue dispuesta mediante la Resolución 2902/16 de la Suprema Corte (ver archivo adjunto), apenas algunas horas después que el caso tomara visibilidad pública a partir de los testimonios brindados por dirigentes provinciales de la Asociación Judicial Bonaerense.

La AJB venía exigiendo un avance más veloz del proceso de destitución, atento que la elevación de las denuncias instruidas tanto en sede penal como en la Subsecretaría de Control Disciplinario de la Corte estaban demoradas desde mediados de año en el despacho de la ex Procuradora General, María del Carmen Falbo.

A partir del reclamo y el pedido de entrevista efectuados por el gremio judicial, finalmente Falbo elevó al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia el pedido de destitución, que ingresó en ese organismo el pasado 9 de noviembre.

“La AJB viene exigiendo la inmediata separación de Vitale de sus funciones, y hoy podemos decir que gracias a esa presión, la jueza ya no está a cargo del Juzgado y tenemos fecha para fines de diciembre para que se constituya el Jurado que tiene que resolver la suspensión y posterior destitución de la magistrada”, expresó Pablo Abramovich, Secretario General de la AJB.

El dirigente de los judiciales bonaerenses agregó que “atento que muchas de las conductas que Vitale realizó durante estos años ocurren cotidianamente en otros organismos de la justicia provincial, resulta necesaria una medida ejemplificadora que empiece a poner fin a la impunidad y a los privilegios que gozan algunos magistrados”

 Violencia laboral

Durante la instrucción del expediente administrativo, hubo numerosos testimonios que daban cuenta de las condiciones de maltrato que sufrían los trabajadores del juzgado Civil y Comercial Nº 4 de Morón.

Incluso una de las trabajadoras del sector ordenanza contó como Vitale le ordenaba que vaya “directamente a su casa a limpiar donde cumplía horario hasta las 14 hs”. Aunque a veces la hacía ir al Juzgado “las dos primeras horas y luego de terminar con la limpieza del organismo, que concurriera a su casa”.

“El maltrato de la magistrada es constante, grita e insulta a todos los empleados en general”, señalaron los trabajadores. “Maltrata, grita, les dice inútiles. Todo el maltrato que se pueda imaginar, lo dice ella”. Llamaba “gorda chancha” o “cerda” a una empleada.

Además, según los testimonios que constan en el expediente, se comprobó que hacía quedar a los empleados hasta las 19 hs. porque ella llegaba cerca del mediodía. “Con eso se atrasaba todo porque vos le dejabas para firmar algo y recién salía al otro día. Vos lo que despachabas un día le tenías que poner fecha del día siguiente o del otro día porque no firmaba todo”.

Y agregaron: “Ella se enojaba si nos íbamos temprano y temprano son las 15 ó 16 horas, el tema es que ella llegaba tarde, lo normal eran las 11, y muchas veces después de las 12.30 ó 13 del mediodía. Yo a esa hora no daba más”.

Viajes al exterior

Además de los maltratos que sufrían los trabajadores del Juzgado, pudo comprobarse que Gladys Vitale salía del país a diferentes destinos turísticos sin tener licencia de la Corte, y obligaba a los funcionarios de la dependencia a ponerle “presente” en el Programa de Asistencia Diaria de la Suprema Corte de Justicia.

Según consta en los registros de Migraciones, Vitale estuvo fuera del país sin tener licencia durante 38 días hábiles, es decir casi dos meses laborales, por los cuales percibió sus haberes.

“Lo que teníamos que hacer era adelantar el despacho porque ella lo dejaba firmado con fechas antedatadas”, contó un empleado.

“A la Dra. Vitale se le ponía presente porque era la orden que se impartía. Los expedientes se despechaban y se dejaban firmados por fechas en los días que ella no estaría, se los cargaban al sistema con el lápiz óptico y se los mandaba a la letra. Dejaban firmados despacho simples”, relató otra de las trabajadoras del Juzgado.

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