Hace tres años que se separó de su ex mujer y litiga para que le brinden un régimen de visitas para ver a su hijo. La madre de Thomás (9) realizó una serie de falsas denuncias y maniobras que generaron la obstrucción de vínculo. En contrapartida, Medina junto a su abogado, el Dr. Diego Dieguez Ontiveros, denunciaron penalmente a Analía Gallo, delito previsto en la ley 24.270 y al titular del equipo técnico del Juzgado Nº1 de Familia de Gral. San Martín, por “coacción”. Se avanzó mucho pero los tiempos de la justicia son largos. Enterate de todo en esta entrevista de Redacción Norte.

-¿Pablo, sentís que la Justicia se movilizó tras tu exposición en los medios? Tu lucha se mostró y ellos actuaron en consecuencia. 

“Tras la entrevista en radio y pasados los días, los Juzgados tendieron a moverse. En el Juzgado de Familia el expediente se movió a la Cámara Civil. La misma definió una nueva audiencia de contacto con mi hijo casi, por así decirlo, inmediata con una asesora de menores. Dijeron que había que hacer algo porque había un vínculo obstruido. Se entrevistó al chico con gran agilidad. En menos de un mes.. después de casi tres años y medio de lentitud. Sucede que después de toda esa veloz decisión de la Cámara Civil no se supo más nada del informe de la asesora de menores. Ni siquiera me citaron a mí. Ellos acreditan que están en tiempos legales aún para resolver. Tras la entrevista con mi hijo, teníamos la expectativa de que me convoquen a mí para el evaluar el vínculo. Pero no se hicieron nada”.

Medina expuso que “la parte penal, que sigue Diego Dieguez Ontiveros, avanza”. Sucede que “los tiempos de la Justicia son larguísimos”.

Pablo, que lucha por tener una relación normal con su hijo desde hace más de tres años contó que “el último contacto con Thomás fue en la Escuela para el acto del 9 de Julio”. Más allá del impedimento que le generaba la madre del chico, siempre estuvo cerca en las actividades escolares “al menos, dos o tres minutos para saludarlo y darle un abrazo. Así pasó en este año durante dos ocasiones”.

Cabe señalar que Pablo Medina siempre fue a los actos escolares sucede que, en una época, fue denunciado -falsamente- por la madre de su hijo. En esas falsas noticias se habló de violencia y agresión verbal. “Nada de eso pasaba, sucedía que al tener tantas denuncias falsas tenía medidas perimetrales que no me dejaban poder acercarme a la Escuela”, afirmó. 

Volviendo al presente consideró que “el Juzgado de Familia ya no le cree a la madre con sus relatos y falsas denuncias”. Además cabe resaltar que “desde la Escuela, los directivos, maestros y psicólogos que atienden a mi hijo le recomendaron a la madre que no lo haga faltar más en actos de preponderancia para su desarrollo educativo”. La madre hacía faltar a su hijo en todas las oportunidades que sabía o presentía que el padre iba a estar. Por eso inventaba excusas como “el chico está enfermo”. Por ende, en estas dos últimas ocasiones del 2017 eso ya no tuvo efecto. “En la promesa a la Bandera la madre quedó más que expuesta por esa recomendación del gabinete escolar”, sentenció. 

Respecto a la relación con su ex, Medina explicó que “no hay contacto alguno. Uno en cada punta del colegio. Es así. Tengamos en cuenta de que esta situación de denuncias falsas me obligó a ir con un familiar para que sea testigo de la situación”.

-¿Cómo viste a tu hijo? Cuando lo abrazaste, cuando le hablaste.. 

“Lo vi adoctrinado. Rígido. Como que no podía girar para mirarme. Antes de acercarse a mí, miró a la madre y, de alguna forma, le aprobó que me venga a saludar”.

El dato. “Para el acto del 9 de julio, fui a la escuela y su madre no estaba. La reacción de Tomás fue totalmente distinta sin ella. Vino corriendo a darme un abrazo. No tenía a nadie que lo esté mirando”.

Por otro lado, afirmó que “existe una manipulación con el chico por parte de su madre. El pensar que tiene que estudiar, divertirse y tener a sus dos padres, se encuentra con una madre que tiene cierto poder sobre él. Porque si hace determinada acción pierde a su padre y la única relación que tiene cercana es ella. Lo cual le da poder de manipulación total. Triste”. 

“El último abrazo que nos dimos con Thomás me volvió a dar fuerzas para seguir luchando”

-¿Cómo sigue esto, Pablo?

“A la Justicia en lo Civil de familia poco le importa los chicos. Recordemos que el perito (De Renzis) fue denunciado en el Fuero Penal por coacción agravada sobre mí. El mismo que me aseveró que retire las denuncias penales y dejar de tratar de hacer acciones para ver a mi hijo por otro Foro que no sea el de familia. Cuando existe una ley que avala que cuando hay una obstrucción hay que proceder por un Juzgado Penal, o de Garantías, para restablecer el vínculo cuando por el Juzgado de familia no se avanza. Esta persona fue denunciada y tuvo que hacer un descargo. Reconoce en este expediente la obstrucción. Que tuvo un llamado de la escuela donde la madre, de alguna forma, le informa al Juzgado cómo tiene que proceder porque no quería que yo lo retirase de dicho establecimiento”.

Contó también que “a esta altura y después de tres años, la Justicia ordena la re vinculación pero luego no lo materializa. La Jueza de familia ordenó la vinculación al equipo técnico de familia el 11 de julio del año pasado. Para los papeles, la orden está. Pero para los hechos nada”.

Consultado sobre el presente de la causa, el ya mencionado Dr. Diego Dieguez Ontiveros, manifestó: “Medina tuvo que recurrir al fuero penal ya que advirtió que ciertos funcionarios del Juzgado de familia actuaban con una tolerancia sospechosa ante el accionar delictivo de la madre del niño. Y así lo denunció ante los estrados judiciales”.

Además, declaró que “el paso de los meses nos dio la razón y la imputada continúa obstaculizando el vínculo ante las propias narices del sistema jurídico”.  

Y enfatizó: “Existe un doble proceso de victimización hacia mi asistido: primero el que provoca el accionar de su ex pareja y el otro se produce desde el Estado a través de uno de sus poderes que, por acción u omisión, dilata la debida re vinculación”. “Indigna observar como el poder judicial coopera en el daño que se lo produce en la psiquis al niño por no poner los límites legales ante la evidencia de la evidente maniobra obstructiva”.

Dado “que la prueba que se ha incorporado y se seguirá aportando quedará demostrado en etapas ulteriores el delito denunciado, sus autores y cómplices. No vamos a claudicar”.

Por último el letrado expuso que “Medina va con la verdad y no pretende otra cosa que volver a ver a su hijo como corresponde humana y jurídicamente, sin dejar de reclamar castigo para quienes se interpusieron e interponen ilegítimamente en esa meta”.

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