Tras 757 días de espera, Santiago se reencontró con su hijo

El miércoles 4 de octubre de 2017 no será un día más en la vida de Santiago Di Bartolomeo. Después de luchar durante 757 días contra la voluntad de su expareja y la burocracia judicial, finalmente el marplatense se reencontró con Tomás, su hijo de 5 años.

Después de separarse, Santiago no pudo ver más a su hijo. Desde el invierno del 2015 padecía la negativa de su expareja para encontrarse con Tomás, a pesar de las citaciones que la titular del Juzgado Nº5 de Mar del Plata, Alejandra Clara Obligado, le cursó a la mujer para tratar de arreglar el asunto.

Una denuncia por impedimento de contacto bloqueó el acceso de Santiago a cualquier entendimiento personal. A su vez, el hombre se presentó varias veces en persona en el juzgado Nº12 de la ciudad de Buenos Aires, donde se tramitó la causa luego de que la madre se fuera con el niño a vivir a jurisdicción porteña.

Durante una visita de la gobernadora María Eugenia Vidal a Mar del Plata, el hombre pudo contarle el calvario que estaba viviendo. Ese fue el golpe de suerte que necesitaba y un mes después la historia empezó a cambiar.

Hace dos años que no puede ver a su hijo: angustiado, le escribió una carta a Vidal

El miércoles pasado y tras 757 días, finalmente el papá y su hijo se volvieron a abrazar. El primer contacto después de tanto tiempo se dio en un juzgado y fue allí donde el amor entre Santiago y Tomás prevaleció: “Entré a una sala y enseguida me reconoció y me dio un beso. La psicóloga le preguntó vos sabés quién es el señor que está ahí y el le dijo: si, es mi papá”.

Tras ese primer contacto, Santiago tuvo la oportunidad de compartir tres días seguidos más con Tomás. “Reconoció todas las cosas, se acordaba de la casa, de que lo llevaba al teatro, a pileta, al café. Fue sorprendente que tenga las cosas tan claras con tan corta edad”.

Durante más de dos años, Santiago Di Bartolomeo luchó contra la burocracia judicial que le impedía mantener contacto con Tomás. “Enseguida me reconoció y me dio un beso. Se acordaba de la casa, de que lo llevaba al teatro, a pileta y al café”, aseguró.

Ante la posibilidad de que la justicia le quite la guarda del menor, la expareja de Santiago accedió a un acuerdo de revinculación. Por eso, de ahora en más y cada dos semanas, el marplatense podrá ver a su hijo durante cuatro días seguidos

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