“Estamos huerfanizando hijos de padres vivos”

Para hablar sobre las dificultades que encuentran muchos padres cuando intentan mantener el vínculo parental, estuvieron en De la A a la Z Fabián Cruciani y Jorge Carri, integrantes de la Ong Padres de Río Negro y Neuquén, que resaltaron que la organización nació por el amor hacia los hijos y el dolor que causa el impedimento de verlos.

“Denunciamos el sistema judicial, muy lento, que estigmatiza al hombre, con una vieja visión, no respetando al Código Civil, que habla de responsabilidad parental compartida”, explicó Cruciani y comentó que el objetivo es difundir sobre la problemática de la dificultad del vínculo, para encontrar soluciones.

Manifestó que en la Ong hay un 40 por ciento de madres y además, “hay muchos abuelos, que sufren el doble, por lo que sufren sus hijos y porque no pueden ver los nietos”. Lamentó que “pasan años” sin poder ver a sus hijos, dado que “ponen una perimetral o una 3040. “Nadie investiga si sos violento o no, hay mucha denuncia falsa”, sostuvo.

Señaló que el objetivo no es la defensa de los padres sino “la defensa a ultranza del derecho de los chicos”. Por su parte, aseguraron que “sobre todo en Bariloche” se estigmatiza, dado que está la creencia social “de que la madre es la que tiene que criar a los chicos y el padre pasar la cuota”. Manifestó que esto es una “idea machista” y resaltó que “no sólo se quita al papá o la mama de la vida de la criatura sino que se rompe el vínculo familiar.

Carri, psicólogo, explicó que se genera un fuerte impacto psicológico y sostuvo que “no hace falta estar judicializado para impedir el vínculo”, dado que “hay muchos artilugios” y a veces los juzgados contribuyen a esto.

“Si bien el hombre es castigado, tiene más recursos para bancársela, el más castigado es el niño, que pasa a tener un hueco en su identidad”, al estar privado del contacto con la madre o el padre.

Desde la Ong explicaron que al divorciarse debe explicarse a los chicos que no tienen nada que ver con la separación y que se trata de una nueva forma de violencia en la que no se castiga al padre o madre impedido de ver a los hijos, sino a los mismos chicos. Cuestionó que “también se hacen denuncias de abusos sexuales” y “bien o mal hay que investigarlo”.

Consideró que la denuncia falsa tiene el mismo valor traumático pero el causante es el denunciante.

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