Otra víctima de las falsas denuncias de violencia familiar: Adrián González, detenido por la policía por intentar ver a su hija

Ayer 16 de diciembre de 2010, realicé mi reclamo pacífico en la vía pública (ver mi historia) frente al Tribunal de familia N° 2 de Morón, de Brown 435, a las 14hs y como siempre, levanté mi banqueta, y llevé algunas cosas hasta el auto tranquilamente, que se encontraba a una cuadra estacionado. A esa hora hay poco y nada de gente por las calles, entonces al ingresar al auto, de la nada apareció un hombre vestido de civil y me arrebató las llaves. Al mirar a la calle un patrullero con dos oficiales se había atravesado adelante.

Me pidió DNI, Cédula Verde y Registro. Le dije que estaban dentro de esa maleta. Me arrebató la maleta y el bolso y no me dejó mostrárselos. Revisó todo el auto con un testigo “de prepo” que pasaba por allí y me preguntó si llevaba drogas o armas.

Me ordenó que subiera al patrullero que íbamos a ir “a un lado”. Le pregunté “de qué delito se trataba”, dado que no entendía por qué. Sé que cuando te arrestan te dicen porqué y tus derechos… Nada.

Me secuestró el auto, no me explicó adónde iríamos y me sacó el celular en cuanto dije que iba a realizar una llamada a mi abogado. No me dejó.

En el patrullero me llevaron a la Comisaría de Mitre 939 Morón, y los oficiales fueron “mas humanos” que el jefe y me explicaron que “por orden del Juez Pisani se me ordenaba un peritaje psiquiátrico en el Htal. Posadas”, y a eso íbamos.

“Que el Juez pisani les había dicho que el tribunal me consideraba en insania, y que yo me negaba a hacerme un peritaje…!? (Increíble…!!) Además me dijeron que sí tenía derecho a una llamada y que la realizara desde el teléfono de la Comisaría

Al llegar todos me rodeaban y me trataban como a un delincuente, por las actitudes y tratos parecía que hablaban con un asesino serial.

Me hicieron vaciar todas las pertenencias en una mesa, y los bolsillos. No encontraban nada peligroso. Me hicieron sacar los cordones, el cinto, el reloj, la cadenita, y me despojaron de todo.

En un descuido dejaron el celular sobre la pila de objetos y lo pude manotear y enviarle un sms a mi abogado. Al verme me lo sacaron nuevamente y lo apagaron.

Luego me hicieron ir por una cochera hasta un cuartito perdido donde me hicieron pasar y allí estaba el Jefe, un Sr canoso, con dos oficiales más. “¡Cerrá la puerta!” ordenó. Y me hizo sacar la ropa. Revisaban cada costura, (quizás para cerciorarse de que no estuviera cableado…). Entonces comenzó a intimarme. Gritándome me amenazó y me apretó para que no siguiera haciendo lo que estaba haciendo porque si yo provocaba otro disturbio en la vía pública, a causa de mi reclamo pacífico encadenado “me las tendría que ver directamente con él, que él mismo sería una pesadilla para mí.”

Quise explicarle que mi reclamo era pacífico, silencioso, Constitucional, Democrático, y respetuoso. Que solamente quería VER a mi hja porque hacía dos largos años que el Juez Ernesto Pisani no hacía nada para revincularme con la niña, a pesar de los sobrados elementos judiciales y peritajes que tenía…Me contestó si yo pensaba “que él era pelotudo!.”

No me dio tiempo a decir una palabra. A los gritos me advertía severo y terminante. Y además me dijo: “¡Por algo será que se la sacaron! ¡No se la van a sacar porque sí!. Yo soy divorciado también y me llevo bien con mi ex esposa y puedo ver a mis hijos. Así que si Ud no hizo bien las cosas ahora bánquesela.”

No escuchó más. Se fue de un portazo. El oficial me dijo que me vistiera y me sacó fotos contra una pared de frente y de perfiles.

De allí en el patrullero al Posadas.

El médico en el 7° piso ya sabía a qué íbamos. En una entrevista que duró entre dos y tres minutos me preguntó qué había hecho. Le expliqué que estaba realizando un reclamo pacífico, respetuoso, democrático frente al tribunal porque hacía dos años que ya había agotado todos los recursos legales, había acatado todo lo que el Tribunal me ordenase, y por más que había denunciado en la Secretaría de Control Judicial de la Suprema Corte en La Plata, y había acudido a la prensa el juez Pisani no me firmaba la revinculación con mi hija, que al no haber Cámara de Apelaciones en Familia en Morón, y dado las tardanzas excesivas del Tribunal y la inoperancia del juez había acudido a mi único recurso como ciudadano que era esa forma de reclamo pacífico.”

Terminé de decirlo y el médico (que no me permitieron saber el apellido), terminó de escribir. Nos despidió y alcancé a ver que en su informe puso:

“No impresiona ser peligroso para sí ni para terceros. Sí impresiona tener trastorno paranoide. Continuar con las evaluaciones en 48hs.”

Aclaro que hay cinco peritajes de psiquiatras y dos psicólogas en expediente que me hicieran efusivos estudios a razón de cinco a diez sesiones que descartan tod patología. Y que además luego de esto llamé a mi psicóloga que hace dos años me trata y asevera que no tengo tal trastorno!! para nada!.

Volvimos a la comisaría y uno de los oficiales (que me trataban muy bien) me ofreció esperar sentado en una oficina, porque “si me ponía en el calabozo haría demasiado calor…”

Esperé una hora y pico. Luego de pedirme por décima vez los datos míos y de mis padres, me informaron que el juez Pisani me había hecho dos causas penales debido a unos disturbios que hubo en la puerta del Tribunal 2 el día viernes 10 de diciembre. Una contravencional por haber alterado el orden público, con el autoparlante de AFAMSE, etc. Y otra por Privación Ilegítima de la Libertad ya que la gente del Tribunal no había podido moverse de allí.

 Luego de toda la parodia me devolvieron las cosas y me dejaron ir a mi casa. Ese día perdí a ocho alumnos que dependían de mí para rendir sus exámenes escolares, los chicos quedaron sin su última clase y yo perdí más que dinero…

 La lucha por ver a mi hija sigue.

 

Adrian González
DNI 18194185
Cel. 15-65035642.

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